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El Libro Blanco de la Iniciativa Emprendedora en España

Leí el resumen ejecutivo del Libro Blanco de la Iniciativa Emprendedora en España, un libro realizado por ESADE por encargo de la Fundación Príncipe de Girona, que tiene como objetivo trabajar para los jóvenes del país en aquellos aspectos críticos para su futuro: educación, empleabilidad, gestión del talento e iniciativa emprendedora. El libro tiene como objetivo dar a conocer el estado actual de la situación emprendedora en España y determinar las medidas clave para impulsar el espíritu emprendedor entre los jóvenes.
A grandes rasgos, el libro presenta el estado actual de la investigación sobre emprendimiento en España, diagnostica la situación emprendedora en España (a través de una encuesta realizada por la red social Tuenti) y la compara con países del entorno e identifica los tres factores clave del emprendimiento: cultura emprendedora, educación y financiación.
Conviene aclarar que al hablar de iniciativa emprendedora no sólo se refiere a la creación de empresas, sino que se habla en un sentido más amplio, puesto que integra la realización de iniciativas sociales, culturales, deportivas y científicas.
Personalmente, me llaman la atención las siguientes conclusiones (e indicadores) obtenidas en el estudio:
– Los jóvenes españoles, de 18 a 34 años, representan el 50% de los emprendedores.
– El porcentaje de emprendedores en España es sólo de un 5,1%, y surge sobre todo de la necesidad. Está por debajo de la de países como Estados Unidos (8%) o Noruega (8,5%), pero no es de las peores.
– Los jóvenes prefieren el empleo al autoempleo, ya que valoran más la estabilidad de un trabajo y el tener ingresos fijos que la independencia y la libertad de horarios.
– Los españoles presentan mayor aversión al riesgo, tienen miedo al fracaso, se consideran poco creativos y tienen bajo locus de control interno (no asumen la responsabilidad de sus propios actos y consideran a la suerte como factor de su situación actual).
– La inversión en I+D y el número de investigadores empleados son bajos en España. En 2010 sólo se invirtió un 1,35% del PIB.
– El porcentaje de jóvenes españoles entre 15 y 19 que ni estudian ni trabajan (llamados los ni-nís) es de un 10,9%, el más alto comparado con otros países europeos.
– Los principales obstáculos que identifican los jóvenes españoles para emprender son: falta de ayudas económicas, época de crisis, miedo al fracaso, falta de información, falta de formación y comodidad y falta de creatividad. Esto muestra la baja cultura emprendedora.
– De las 8 competencias clave en el aprendizaje recomendadas por la Unión Europea, España aplica todas excepto el “sentido de la iniciativa y espíritu de empresa”.
– Los jóvenes españoles sienten que no se les ha educado para emprender (entendiendo emprender como la capacidad de realizar iniciativas empresariales, sociales, culturales, deportivas, etc).
– Un programa de iniciativa emprendedora debiera incorporar el desarrollo de habilidades, competencias y contenidos para emprender.
– Expertos en el área opinan que se debería potenciar más la educación para la iniciativa emprendedora.
– Si bien existen iniciativas excelentes, éstas son a pequeña escala, por lo que es necesario difundirlas e implementarlas a nivel nacional (tanto en enseñanza secundaria como universitaria).
– Uno de los temas clave para no emprender en España es la falta de financiación.
– Existen redes de business angels que están en crecimiento, pero falta más venture capital.

Lo que más me sorprende de todas estas conclusiones es la baja cultura emprendedora y educación en emprendimiento. Si ya existen iniciativas de educación en emprendimiento exitosas éstas perfectamente podrían replicarse en todo el país. Sin embargo, con la crisis económica actual y los recortes el presupuesto probablemente será un tema que quedará de lado por varios años.
Creo también que el alto porcentaje de personas que prefieren el empleo al autoempleo es una muestra de cómo los españoles viven la economía del bienestar. No hay necesidad ni motivación para emprender, con el mínimo esfuerzo basta y por ello prefieren la estabilidad de un empleo y sueldo seguro antes de correr riesgos emprendiendo. La gran mayoría de los españoles que emprenden lo hacen por necesidad, y a pesar de que durante la crisis la cifra disminuye, creo que la cifra debiera revertirse porque es uno de los pocos caminos
Respecto al financiamiento, que es considerado como el principal obstáculo para emprender, veo que en el futuro será el financiamiento privado, principalmente a través de business angels, el que aportará más dinero a las nuevas iniciativas emprendedoras. Se debe educar a los emprendedores en qué consiste esto.
Por otra parte, fue inevitable no pensar en la situación de Chile en relación a este tema puesto que tenemos situaciones bastante similares, sobre todo en lo que respecta a la educación en emprendimiento y cultura emprendedora. Si bien el estudio muestra el caso de España, y que por más que se parezca a la situación de Chile no podemos extrapolar la situación, me genera una cierta inquietud porque en Chile por más que este año haya sido declarado el Año del Emprendimiento siento que falta mucho por hacer, especialmente en lo que significa la enseñanza del emprendimiento, o enseñanza de la iniciativa emprendedora. En Chile solamente ha habido iniciativas aisladas en fomento del emprendimiento en la enseñanza secundaria (por ejemplo Momento Cero y Fundación Chile), y mientras esta situación siga así y no se incorpore definitivamente en el programa educacional difícilmente los jóvenes adquirirán estas habilidades. Y si hablamos de la iniciativa emprendedora en la universidad, también ésta deja mucho que desear. Definitivamente, se debe involucrar más a los alumnos en la realización de proyectos y no sólo esto, sino que también potenciar sus habilidades blandas, tales como la autoconfianza, el locus de control interno, propensión al riesgo, y lo que es otro un tema importante pero que está más relacionado con la cultura: considerar el fracaso como una experiencia positiva. En Chile, si te equivocas te condenan y te lo sacan en cara cada vez que sea posible. Debemos de una vez por todas entender que el fracaso (entendido como no obtener los resultados deseados en un proyecto) es un proceso de aprendizaje y que como aprendemos de los errores, ese fracaso probablemente va a llevar a que en el futuro no vuelvas a equivocarte en lo mismo.
Cuando hablo de incorporar la enseñanza de la iniciativa emprendedora, no hablo de eliminar horas de arte o de historia, fundamentales para la formación integral de la persona, sino que por ejemplo, en Tecnología, se les inste a desarrollar proyectos para mejorar el colegio, reciclar residuos, u organizar un campeonato deportivo. Si aprenden haciendo, con ayuda y motivación de los profesores, los alumnos creerán en sí mismos, asumirán mayores riesgos y desarrollarán el trabajar para cumplir un objetivo.
Como vemos, no sólo en España hay una tarea pendiente. En Chile también es así y aunque estamos bien encaminados, aún falta mucho por hacer.

P.D. Uno de los coautores del libro es David Urbano, investigador de la Universidad Autónoma de Barcelona, a quien tuve la oportunidad de conocer en una clase del máster, y fue precisamente él quien nos invitó a leer el resumen de este libro.
Si quieres leer el resumen ejecutivo en pdf y descargarlo, haz click aquí.
Si tienes más tiempo y quieres leer el libro completo, la versión online la encuentras aquí.
Si quieres conocer más acerca de David Urbano, les dejo su página web que recoge varios artículos y líneas de estudio sobre la iniciativa emprendedora: www.davidurbano.es